Partiendo de la base de la norma británica BS7799, surge a finales del año 2005 la ISO/IEC 27001 como el estándar internacional para la implantación de un Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información (SGSI) de las organizaciones. Esta nueva norma ISO establece los códigos de buenas prácticas en cuanto a la Seguridad de la Información se refiere, por lo que ha de constituirse en la fuente de inspiración de todas las organizaciones que quieran proteger de forma adecuada su Información.
Son tres los pilares fundamentales en lo que a Información se refiere:
- Disponibilidad: acceso y utilización de la información y los sistemas de tratamiento de la misma por parte de los individuos, entidades o procesos autorizados cuando éstos lo requieran.
- Integridad: exactitud y completitud de la información y los métodos de procesamiento.
- Confidencialidad: la información está sólo a disposición de individuos, entidades o procesos autorizados.
Existen una serie de factores que se encuentran directamente relacionados con el éxito en la implantación de un SGSI y que han de ser analizados antes de su inicio:
- Compromiso por parte de la Alta Dirección; a través de su implicación en el Comité de Seguridad encargado de tomar las decisiones relevantes en materia de Seguridad TIC.
- Implicar a toda la organización; no se trata sólo del departamento encargado de su implantación sino de todos los profesionales que manejan Información, deben estar concienciados.
- Enfoque, alcance y ámbito de aplicación; estrategia fundamental en términos de negocio, organización, activos y tecnologías.
Para la implantación de un SGSI, lo más adecuado es guiarse por el ciclo de Deming:
1. Planificación; viene dado por tres aspectos fundamentales:
- Definición de una Política de Seguridad, que debe incluir el alcance y ámbito de aplicación, los requerimientos legales, criterios de evaluación del riesgo… Ha de estar aprobada por la dirección de la organización.
- Identificación, estudio y análisis de los riesgos, estableciendo los criterios de aceptación del riesgo y especificando los niveles de riesgo aceptable. Ha de realizarse mediante una metodología que facilite su identificación y cuyos resultados sean comparables y repetibles.
- Gestión de los riesgos a través de las diferentes opciones: eliminarlo (prescindiendo de activos innecesarios, reemplazando tecnologías obsoletas…), transferirlo a terceros (firma de seguros o externalización), asumirlo o controlarlo. En este último caso, han de seleccionarse los controles más adecuados teniendo en cuenta dos binomios: nivel de seguridad – coste de seguridad y coste de protección – coste de exposición, además del riesgo residual resultante.
2. Implementación o puesta en marcha de las directrices de la Política de Seguridad establecida, con la implantación de los controles y el seguimiento de sus procedimientos. Es importante acompañar este proceso de formación en materia de Seguridad a todo el personal de la organización.
3. Verificación: a través de la monitorización y mediciones, además de revisiones periódicas. Ello nos permitirá:
- Detectar a tiempo los errores en los resultados generados por el procesamiento de la información.
- Identificar brechas e incidentes de seguridad.
- Determinar si los roles y responsabilidades establecidos se desarrollan en relación a lo previsto.
- Detectar y prevenir eventos e incidentes de seguridad mediante el uso de indicadores.
- Determinar si las acciones correctivas realizadas para resolver incidentes de seguridad fueron eficaces.
4. Mejora: directamente relacionada con el paso anterior, consiste en la ejecución de las acciones preventivas y correctivas además de las posibles mejoras detectadas. Es importante asegurarse de que se alcanzan los objetivos previstos.
La efectiva implementación de un SGSI depende en gran medida de la concepción inicial del proyecto y la adaptación del modelo a las necesidades de cada empresa, porque cada empresa es única y único debe ser su modelo de gestión.
Etiquetas:seguridad

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